FUNDAÇÃO MALCOLM LOWRY

FUNDAÇÃO MALCOLM LOWRY

Este blogue foi criado com o intuito de unir a comunidade lowryana de todo o mundo, a fim de trocar ideias e informação sobre o autor, promover a organização de conferências, colóquios e outras actividades relacionadas com a promoção da sua obra. Este é o primeiro sítio trilingue feito no México sobre o tema. Cuernavaca, México.


Malcolm Lowry Foundation


This blog was created to comunicate all lowry scholars, fans and enthusiastics from around the world in order to promote the interchange of materials and information about the writer as well as organize events such as lectures, colloquiums and other activities related to the work of the author. Cuernavaca, Mexico.


FONDATION MALCOLM LOWRY

Ce blog a été crée dans le but de rapprocher la communauté lowryenne du monde entier afin de pouvoir échanger des idées et des informations sur l'auteur ainsi que promouvoir et organiser des conférences, colloques et autres activités en relation avec son oeuvre. Cuernavaca, Morelos, Mexique.

domingo, 24 de junio de 2018

Las cartas de Geoffrey Firmin



El centro de gravedad de Bajo el Volcán son varias cartas que, como no-botellas lanzadas al mar, nadie nunca encontrará o algunos lectores hallarán, pero no podrán contestar. Se trata de una de las metáforas de la soledad en que nos hallamos “navegando vertiginosamente en un enorme barco negro” y recorriendo la vida en la que escasamente hacemos contacto con otro. El “otro”, esa realidad más allá de nosotros mismos, que nos sirve de espejo y nos permite conocernos y reconocernos, que nos vuelve conscientes de la individualidad y que nos hace ser.
En el capítulo primero M. Laruelle encuentra, en un libro de dramas isabelinos empastado en cuero, una carta que Geoffrey Firmin escribió a Yvonne pero que nunca envió y que esa noche, Laruelle acabará quemando: “Desde diciembre de 1937 cuando te fuiste –y me dicen que es ahora la primavera de 1938- he estado luchando deliberadamente en contra de mi amor por ti. No me atreví a someterme a él. Me he asido a cada raíz y rama que puedan salvarme en este abismo de mi vida, pero no puedo engañarme más. Si he de sobrevivir, necesito tu ayuda…”
Cercano a la muerte y “chupando un limón” en el Farolito, el Cónsul puede leer las cartas que Yvonne le escribió. “Mezcal –dijo el Cónsul” porque, al fin, está listo para recibir de manos de Diosdado, el Elefante, “un grueso paquete de cartas atadas con una liga”. Momentos después amará a María, tendrá tiempo para leer una que otra carta que serán como relámpagos, sus no-botellas lanzadas al mar, discutirá con unos bandoleros que se hacen pasar por policías y saldrá a la intemperie para abrazar la muerte, su muerte. “Oh, Geoffrey, ¡con cuánta amargura lo lamento ahora! ¿Por qué lo aplazamos?...” “Estás caminando el borde de un abismo y no puedo seguirte. Me despierto y me hallo en una oscuridad en la que sin cesar debo seguir mis propios pasos, odiando al yo que eternamente me sigue y se me enfrenta. ¡Si pudiéramos resurgir…!” La voz de Yvonne embruja y deja ver que ella, al igual que Geoffrey, ha luchado contra todo...

FG
Quauhnáhuac
24.06.18

domingo, 17 de junio de 2018

Geoffrey Firmin, sabio


En la Carta a Jonathan Cape del 2 de enero de 1946, explicando el Capítulo 8, Lowry dice: “En cuanto a los ‘zopilotes’, los buitres, añadiría que son mucho más que aves de adorno: en este lugar son una realidad; uno de ellos, por cierto, me observa mientras escribo y su mirada no tiene nada de amistosa; revolotean a lo largo de todo el libro y en el capítulo 9 se convierten, por así decirlo, en arquetipos, en aves prometéicas. Considerados antiguamente por los ornitólogos como las primeras aves, puedo afirmar ahora que tienen muchas posibilidades de ser las últimas”.

Bajo el Volcán está surcada, de principio a fin, por zopilotes que a veces vuelan como si fueran papeles quemados que el aire levanta o se reflejan en las piscinas a mil metros de profundidad, pero siempre en círculos que es como se mueven los sabios. “Derecho, siempre adelante de uno, no se puede ir muy lejos”, dijo El Principito. Los sabios giran, sostenidos en el aire, rondando el misterio que, cuando es verdadero, no puede conocerse separado del velo que lo cubre. El velo, en cierto sentido, es lo que hace visible al misterio, le da presencia o apariencia a lo desconocido. En realidad, un misterio, cuando es verdadero, no es algo que exista para ser resuelto, de hecho elude las soluciones. Más bien se niega a entregar su oscuridad al buscador, aún cuando éste sea un investigador de “ideas brillantes”. Los verdaderos misterios nos inducen a entrar en inusuales estados de conciencia: como si comprendiéramos sin, en realidad, comprender nada. Morar en un misterio y entrar en ese estado de conciencia donde parece que lo comprendemos todo, es la labor del sabio. El sabio no utiliza su racionalidad para investigar, con los elementos que la razón le concede, la solución al misterio de la vida, la muerte o Dios, sino que crea el camino que debe recorrer para llegar al ámbito luminoso y oscuro en donde comprenderá todo sin comprender nada. El Cónsul reza y su plegaria es la de un hombre que teme no haber encontrado la solución a los misterios, pero que los ha visto y ha vivido de ellos y en ellos y por ellos: “permíteme creer, por favor, que no todo es un abominable engaño de nosotros mismos...”
FG
Quauhnáhuac
17.06.18


Ilustración de Mafer Rejón

domingo, 10 de junio de 2018

Absolutamente necesario...

But if you look at that sunlight there, ah, then perhaps you’ll get the answer, see, look at the way it falls through the window: what beauty can compare to that of a cantina in the early morning? Your volcanoes outside? Your stars – Ras Algethi? Antares raging south south-east? Forgive me, no. Not so much the beauty of this one necessarily, which, a regression on my part, is not perhaps properly a cantina, but think of all the other terrible ones where people go mad that will soon be taking down their shutters, for not even the gates of heaven, opening wide to receive me, could fill me with such celestial complicated and hopeless joy as the iron screen that rolls up with a crash, as the unpadlocked jostling jalousies which admit those whose souls tremble with the drinks they carry unsteadily to their lips. All mystery, all hope, all disappointment, yes, all disaster, is here, beyond those swinging doors.

Under the Volcano, Chapter 2


Pero si miras ese rayo de sol allí, ¡ah!, quizás tengas la respuesta. Ve; mira cómo entra por la ventana: ¿qué belleza puede compararse a la de una cantina en las primeras horas de la mañana? ¿Tus volcanes allá afuera? ¿Tus estrellas?... ¿Ras Algethi? ¿Antares enfurecida en el sur sudeste? Perdóname, pero no. No son tan hermosas como por fuerza lo es esta cantina que — decadencia de mi parte— acaso no sea propiamente una cantina; pero piensa en todas aquellas terribles cantinas en donde enloquece la gente, las cantinas que pronto estarán alzando sus persianas, porque ni las mismas puertas del cielo que se abrieran de par en par para recibirme podrían llenarme de un gozo celestial tan complejo y desesperanzado como el que me produce la persiana de acero que se enrolla con estruendo, como el que me dan las puertas sin candado que giran en sus goznes para admitir a aquellos cuyas almas se estremecen con las bebidas que llevan con mano trémula hasta sus labios. Todos los misterios, todas las esperanzas, todos los desengaños, sí, todos los desastres existen aquí, detrás de esas puertas que se mecen.

Bajo el volcán, Capítulo II

Las Estrellas...














La Estrella...





domingo, 3 de junio de 2018

Las estrellas de La Estrella



La Fundación Malcolm Lowry
invita
a la presentación de la obra de

Víctor Gochez

LAS ESTRELLAS DE LA ESTRELLA

Jueves 7 de junio de 2018
17:00 horas
Cantina La Estrella
Matamoros 31-C
Centro Histórico
Cuernavaca, Morelos
Entrada libre