FUNDAÇÃO MALCOLM LOWRY

FUNDAÇÃO MALCOLM LOWRY

Este blogue foi criado com o intuito de unir a comunidade lowryana de todo o mundo, a fim de trocar ideias e informação sobre o autor, promover a organização de conferências, colóquios e outras actividades relacionadas com a promoção da sua obra. Este é o primeiro sítio trilingue feito no México sobre o tema. Cuernavaca, México.


Malcolm Lowry Foundation


This blog was created to comunicate all lowry scholars, fans and enthusiastics from around the world in order to promote the interchange of materials and information about the writer as well as organize events such as lectures, colloquiums and other activities related to the work of the author. Cuernavaca, Mexico.


FONDATION MALCOLM LOWRY

Ce blog a été crée dans le but de rapprocher la communauté lowryenne du monde entier afin de pouvoir échanger des idées et des informations sur l'auteur ainsi que promouvoir et organiser des conférences, colloques et autres activités en relation avec son oeuvre. Cuernavaca, Morelos, Mexique.

lunes, 11 de febrero de 2019

Libro sagrado II



La justicia y la iniquidad están siempre emparentadas con la venganza y el perdón. En el pasado, la venganza fue siempre un deber. Mejor que llorar a un amigo muerto era vengarlo. Héctor mata a Patroclo (Ilíada, Canto XVI) y Aquiles, transido de dolor, toma las armas, derrota a los troyanos y mata a Héctor, general e hijo mayor del rey Príamo, pero luego, Paris, hermano de Héctor, mata a Aquiles hiriéndolo con una flecha envenenada en su talón.

Jesús de Nazaret escandalizó al mundo griego y romano predicando el perdón y el amor a los enemigos. También escandalizó con su idea de un Dios de amor que desempeña un papel fundamental cuando nos encontramos con ciertas ofensas que no podemos perdonar ni castigar, cuando somos incapaces de justicia o perdón, es decir, incapaces de perdonar lo que no podemos castigar o incapaces de castigar lo que resulta imperdonable. Este es el poder liberador del amor que otorga una inigualada claridad de visión porque nos permite ver al otro en su proceso de construcción: el camino que va del No-Ser al Ser ("El viaje que nunca termina"). Ver al otro no como es, sino como puede ser. Pero, el amor nos expulsa del mundo y, es innegable, el amor es un hecho infrecuente en la vida humana.

Luego vinieron Blake (1757-1827) y Nietzsche (1844-1900) que opinaron que el perdón es una cobardía y que no debemos guardar en nuestras almas deseos insatisfechos o reprimidos porque son peligrosos. Además de que el perdón supone que quien perdona se erige en tribunal y eso es un acto de soberbia. Y entonces, volvemos al principio: la justicia, la iniquidad, el perdón y la venganza y la pobre humanidad sufriente yendo errática e indescifrablemente… y, con ella, Geoffrey Firmin, el Cónsul, tratando de reconciliarse consigo mismo y su destino, pero oyendo también a Unamuno (1864-1936) que dijo que al final, toda vida es un fracaso, y a Schopenhauer (1788-1860) que ya había escrito El mundo como voluntad y representación...


“Pasaron ante la fachada del Palacio de Cortés; luego, del lado del muro ciego, descendieron por el risco que lo atraviesa a lo largo. Con su recorrido abrieron un atajo hacia la calle Tierra del Fuego que, formando una curva más lejos, les salió al encuentro, pero como la escarpa era poco menos que un montón de basura con desechos humeantes, tuvieron que caminar con precaución. Sin embargo, Yvonne respiraba más libremente ahora que dejaban atrás el centro de la ciudad. La despedida, pensó. Después de que la humedad y los desperdicios concluyeran su labor, las dos mitades separadas de aquella roca reventada se desmoronarían. Era inevitable; así lo decía la foto... ¿Sería así, en efecto? ¿Acaso no existía algún medio para salvar a esa pobre roca, de cuya inmutabilidad nadie, poco antes, se hubiera atrevido a dudar? ¡Ah! ¿quién hubiera osado imaginarla sino como una sola roca íntegra? Pero aun admitiendo que se hubiese separado, ¿no habría manera —antes de que se produjese la desintegración total— de salvar cuando menos las mitades separadas? no la había. La violencia del fuego que había resquebrajado la roca hasta dividirla, incitaba a la destrucción independiente de cada mitad, anulando la fuerza que pudo haberlas mantenido como unidades: ¡Oh! pero ¿por qué —merced a qué fantástica taumaturgia geológica— no habrían de soldarse una vez más las partes? Yvonne ansiaba sanar la roca hendida. Era ella misma una de las rocas y anhelaba salvar a la otra, para que ambas pudiesen salvarse. Con un esfuerzo superior a su energía se obligaba a acercársele, vertía sus ruegos, sus lágrimas apasionadas, otorgaba todo su perdón: pero la otra roca permanecía inmutable. Todo eso está muy bien —decía— pero ocurre que es culpa tuya; en cuanto a mí, me propongo desintegrarme cuando mejor me plazca” (Bajo el volcán, Capítulo II).

FG
Quauhnáhuac
11.02.19

lunes, 7 de enero de 2019

Libro sagrado




El problema de fondo de Bajo el Volcán es la justicia. ¿Por qué el Cónsul, haciendo lo que hace, recibe lo que recibe? ¿Por qué Yvonne, haciendo lo que hace, recibe lo que recibe? ¿Por qué cada uno de los personajes, viviendo a su modo, tienen los resultados que tienen? Y ¿por qué todo sucede ante la indiferencia del mundo? ¿No hay justicia?

Según explica Carl Sagan, después de millones de años de evolución llegamos a tener una mente capaz de entender problemas, de solucionarlos, de comprender las leyes del mundo y de aplicar ese saber. Pero el cosmos es indiferente con nosotros. No somos una parte importante del cosmos, no tenemos un lugar privilegiado, no somos los reyes de la creación. El mundo no fue hecho para nosotros, no parece que vayamos a sobrevivir a la increíble cantidad de tiempo que está por venir y, por supuesto, eso no es justo. No hay justicia o, por lo menos, no en nuestros términos.

Dos niños encontraron una bolsa con doce canicas. Discutieron sobre cómo dividírselas y finalmente fueron a ver a Mullá Nasrudin. Él les pidió que resolvieran su desacuerdo. Como no lo lograban, Mullá les preguntó si querían que dividiera las canicas como lo haría un ser humano o como lo haría Alá. Los niños respondieron: "Queremos que sea justo. Divida las canicas como lo haría Alá". Entonces, Mullá contó las canicas y le dio tres a un niño y nueve al otro.

Hay un experimento con monos capuchinos que nos permite ver cuál es la naturaleza de nuestra mente. En un laboratorio hay dos monos que reciben por el mismo trabajo un pepino como retribución. Un día, por el mismo trabajo uno recibe el pepino de siempre y el otro, un racimo de uvas. El que recibe pepino, protesta. Cuando vuelve a repetirse la injusticia, se enfurece.

Esto fue lo que le pasó a Caín. Abel ofreció los primogénitos de su rebaño y la grasa de las ovejas. Caín ofreció los frutos del campo. Yahvéh aceptó la ofrenda de Abel. Caín enloqueció de furia y mató a su hermano (Génesis, 4,1-16. Corán, 5, 27-32).

Ese es el tema que Lowry está bordando con una delicada filigrana en Bajo el volcán. ¿Por qué Jacques M Laruelle, Hugh, Yvonne Griffaton y el Cónsul tienen lo que tienen? ¿Por qué la justicia es como es? Y ¿por qué (que es donde está la verdadera tragedia) nuestra mente busca patrones que nada tienen que ver con la realidad, llevándonos a la infelicidad y sacándonos fuerzas interiores que nos hacen sentir "horror de nosotros mismos"?

La realidad no es buena o mala ni bonita o fea ni esperanzada o desesperanzada ni atractiva o repulsiva ni justa o injusta. La realidad es, el resto está en nuestras cabezas. Karl Popper ha dicho: “nuestra conexión con la realidad está siempre cargada de teoría”. Los griegos temían ya este demérito del mundo con nuestras “absurdas opiniones”, según dijo Aristóteles, y el mejor ejemplo de hasta qué grado conocían las consecuencias de considerar nuestras “absurdas opiniones” como la “verdad” nos la da el famoso argumento de Platón contra Protágoras en Teeteto.

Eso es lo que Lowry está reflexionando en la novela y por eso Bajo el volcán es un libro sagrado, pero no encuentra salida…

“—Cuidado, no vayas a perder el camino por allí, Hugh; es algo engañoso. Y ten cuidado con el tronco caído. Hay una escala por este lado, pero tienes que saltar por el otro.

—Saltemos, pues —dijo Hugh—. Debo haberme salido de tu camino.

Al oír Yvonne los quejumbrosos lamentos que emitía la guitarra de Hugh mientras éste golpeaba contra el estuche, llamó: —Aquí estoy; por aquí.

‘Hijos del pueblo que oprimen cadenas
esa injusticia no debe existir;
si tu existencia es un mundo de penas,
antes que esclavo, prefiere morir, prefiere morir...’

Cantaba, irónico, Hugh.

De pronto, comenzó a llover a torrentes. Un viento, cual tren expreso, barrió el bosque en vertiginosa carrera; precisamente delante de ellos estalló el relámpago entre los árboles con salvaje rugido desgarrador de trueno que hizo temblar la tierra...

Hay, a veces, cuando estalla el trueno, otra persona que piensa por uno, alguien que pone al abrigo los muebles de nuestro pórtico mental, cierra y pone los postigos a las ventanas de la mente contra lo que parece menos aterrador como amenaza que como distorsión del recogimiento celestial, una estrepitosa locura de los cielos, una forma de catástrofe que los mortales tienen prohibido observar de muy cerca: pero en la mente queda siempre entornada una puerta —como se sabe que los hombres en las grandes tempestades dejan abiertas sus puertas verdaderas para que por ellas pase Jesús— para el ingreso y la recepción de lo inaudito, la temible aceptación de la centella que nunca cae sobre uno, para el relámpago que siempre cae en la próxima calle, para el desastre que tan raras veces golpea en la desastrosa hora probable, y por esta puerta mental Yvonne, que seguía equilibrándose en el tronco, percibió ahora algo ominosamente aciago” (Bajo el volcán, Capítulo XI).

FG
Quauhnáhuac
07.01.19

jueves, 20 de diciembre de 2018

Bajo el volcán!

Y, por supuesto, la peregrinación al volcán...










Fotografías de Marcelo Teixeira

sábado, 15 de diciembre de 2018

Nota...

La entrada que hace Chris Ackerley en su A Companion to Under the Volcano aclara las notas de Malcolm sobre Tlaxcala y los tlaxcaltecas: “¡Visita Tlaxcala! Sus monumentos, sitios históricos y bellezas naturales. Lugar de tranquilidad, el mejor clima. El aire más puro, el cielo más azul". Este y los otros pasajes sobre Tlaxcala se tomaron casi literalmente de una guía turística que, según Margerie Lowry, Malcolm tenía con él en Dollarton. La guía no se encuentra entre los documentos de Lowry en las Colecciones Especiales de la Universidad de British Columbia, ni en los registros de la Oficina de Turismo de Tlaxcala, pero (a juzgar por las variantes del manuscrito) los cambios del original fueron solo mínimos, principalmente eliminaciones. La afirmación de Lowry de que la guía describía a Tlaxcala como un centro de magia negra debería tomarse con reservas. Para la idea de incorporar una guía turística de esta manera, véase Redburn de  Melville: el joven héroe llega a Liverpool y usa una guía anticuada para encontrar su camino; Melville cita grandes porciones de esa guía, pero la intención es cómica.



"Visit Tlaxcala! Its Monuments, Historical Sites and Natural Beauties. Place of Tranquility, The Best Climate. The Purest Air, The Bluest Sky." This, and the other Tlaxcaltecan passages, were taken almost verbatim from a travel folder which, according to Margerie Lowry, Malcolm had with him in Dollarton. The folder is not among Lowry's papers in the UBC Special Collections, nor in the records of the Tlaxcala Tourist Office, but (to judge by manuscript variants) changes from the original were only minimal, mainly deletions. Lowry's claim that the folder described Tlaxcala as a centre of black magic should be taken with a grain of saltpeter, however. For the idea of incorporating a tourist guide in this way, see Melville's Redburn: the young hero arrives in Liverpool and uses an antiquated guide book to find his way around; Melville cites great chunks of it, but tongue in cheek reflects. (Chris Ackerley, A Companion to Under the Volcano).

El Jardín del Cónsul

In the Consul’s garden they drifted gloomily up and down among the roses and the plumbago and the waxplants ‘like dilapidated préservatifs’, the Consul had remarked with a diabolical look at him, a look at the same time almost official, that seemed now to have said: ‘I know, Jacques, you may never return the book, but suppose I lend it you precisely for that reason, that some day you may be sorry you did not. Oh, I shall forgive you then, but will you be able to forgive yourself? Not merely for not having returned it, but because the book will by then have become an emblem of what even now it is impossible to return.’ (Under the Volcano, Chapter 1)






En el jardín del Cónsul, sombríos, erraban a la deriva entre las rosas y el plúmbago y los ceriflores «como preservativos dilapidados», según lo había firmado el Cónsul, dirigiéndole una mirada diabólica, mirada a la vez, casi oficial, que ahora parecía significar: Ya sé, Jacques, que quizá nunca me devuelvas el libro; pero supón que te lo preste precisamente por esa razón, y que un día llegues a lamentarte por no habérmelo regresado. ¡Ah! entonces podré perdonarte, pero ¿podrás perdonarte a ti mismo? No sólo por no haberlo devuelto, sino porque para entonces, el libro ya se habrá convertido en emblema de lo que aún hoy es imposible devolver. (Bajo el volcán, Capítulo I)

San Malcolm en la cantina...









Nuestra peregrinación incluía, por supuesto, La Estrella. Allí, San Malcolm nos esperaba en su paraíso, un lugar como si fuera otro planeta poblado por personajes a la Toulouse-Lautrec, donde el perfil de un ventilador ruinoso abre sus brazos generosos, donde la pintura de los murales se descarapela y los hongos avanzan, y uno puede imaginar cualquier tipo de paisaje desde las grises dunas hasta los muros de Pompeya -donde otro volcán espera su turno- o los grabados de Aranda y, sin duda, la belleza misma del Paraíso Terrenal donde "no obstante, ¿qué había logrado en el Paraíso Terrenal? Pocos amigos, se había hecho de una amante mexicana, con quien había reñido, y de varios ídolos mayas que no podría sacar del país..." Sursum Corda!

viernes, 14 de diciembre de 2018

Tlaxcaltecas

‘Tlaxcala! ’ Cervantes, smiling, debated between them with trembling pencil. ‘Sí, I am Tlaxcaltecan... You like eggs, señora. Stepped on eggs. Muy sabrosos. Divorced eggs? For fish, sliced of filet with peas. Vol-au-vent a la reine. Somersaults for the queen. Or you like poxy eggs, poxy in toast. Or veal liver tavernman? Pimesan chike chup? Or spectral chicken of the house? Youn’ pigeon. Red snappers with a fried tartar, you like?’ (Under the Volcano, Chapter 10)

¡Tlaxcala! —Cervantes, sonriente, discutía entre ellos en su mal inglés, con lápiz tembloroso— . Sí, soy tlaxcalteca... ¿Le gustan los huevos, señora? Huevos pisados. ‘Muy sabrosos’. ¿Huevos divorciados? Para pescado, rebanadas o filete con chícharos. Vol-au-vent à la reine. Maromas para la reina. ¿O le gustan los huevos difíciles de cocer, difíciles en pan tostado. O una rebanada de hígado del Capitán? ¿O chopita de popo en pipián? ¿O pollo espectral de la casa? Pichoncito. ¿O un filete de golfo, con un tártaro frito, le gusta? (Bajo el volcán, Capítulo X)




‘This ought to be about the place, if Alcapancingo’s over there,’ Hugh said, where Bernal Díaz and his Tlaxcalans got across to beat up Quauhnahuac. Superb name for a dance-band: Bernal Díaz and his Tlaxcalans... Or didn’t you get around to Prescott at the University of Hawai?’ (Under the Volcano, Chapter 4)

—Debe ser aquí, sí allá está Alcapancingo —dijo Hugh—, por donde Bernal Díaz y sus tlaxcaltecas cruzaron para derrotar a Quauhnáhuac. Soberbio nombre para una orquesta de baile: Bernal Díaz y sus tlaxcaltecas... ¿O acaso no llegaste a abrir tu Prescott en la Universidad de Hawai? (Bajo el volcán, Capítulo IV)




The Consul was aware of another roaring, though it came from inside his head: clipperty-one:  the American Express, swaying, bears the corpse through the green meadows. What is man but a little soul holding up a corpse? The soul! Ah, and did she not too have her savage and traitorous Tlaxcalans, her Cortés and her noches tristes, and, sitting within her innermost citadel  in chains, drinking chocolate, her pale Moctezuma? (Under the Volcano, Chapter 10)


El Cónsul advirtió otro estruendo, aunque éste provenía del interior de su cabeza: Chúcutu-un: meciéndose, el American Express lleva el cadáver entre las verdes praderas. ¿Qué es el hombre sino una minúscula alma que mantiene en vida a un cadáver? ¡El alma! ¡Ah! ¿Acaso no tenía ella también sus tlaxcaltecas salvajes y traicioneros, su Cortés y sus ‘noches tristes’ y, sentado en el interior de su más recóndita ciudadela, encadenado y bebiendo chocolate, su pálido Moctezuma? (Bajo el volcán, Capítulo X)

Peregrinación

En representación de la Fundación Malcolm Lowry, hicimos la peregrinación a uno de los lugares sagrados de Bajo el volcán: Tlaxcala. Es notable que Tlaxcala sea la única ciudad en México que hizo una reconocimiento público a Malcolm Lowry en el Parque Xicoténcatl (Xicohténcatl Axayacatzin, joven guerrero tlaxcalteca nacido en Tizatlán) con una placa conmemorativa, fechada en noviembre de 1992.




jueves, 13 de diciembre de 2018

Tlaxcala

SAN FRANCISCO CONVENT. Within the city limits of Tlaxcala is one of the oldest churches of the New World. This place was the residence of the first Apostolical See, named ‘Carolence’ in honour of the Spanish King Carlos V, being the first Bishop Don Fray Julian Garcés, on the year 1526. In said Convent, according to tradition, were baptized the four Senators of the Tlaxcaltecan Republic, existing still on the right side of the Church the Baptismal Font, being their God-Fathers the conqueror Hernán Cortés and several of his Captains. The main entrance of the Convent offers a magnificent series of arches and in the inside there is a secret passage, secret passage. On the right side of the entrance is erected a majestic tower, which is rated as the only one. through America. The Convent’s altars are of a churrigueresque (overloaded) style and they are decorated with paintings drew by the most celebrated Artists, such as Cabrera, Echave, Juarez, etc. In the chapel of the right side there is still the famous pulpit from where was preached in the New World, for first time, the Gospel. The ceiling of the Convent’s Church shows magnificent carved cedar panels and decorations forming golden stars. The ceiling is the only one in the whole Spanish America. (Under the Volcano, Chapter 10)

CONVENTO DE SAN FRANCISCO. Dentro de los límites de la ciudad de Tlaxcala se alza una de las iglesias más antiguas del Nuevo Mundo. Este lugar fue residencia de la primera Sede Apostólica, llamada «Carolense» en honor del Monarca Español Carlos V, y fue su primer Obispo don Fray Julián Garcés en el año de 1526. En dicho convento, de acuerdo con la tradición, fueron bautizados los cuatro senadores de la República Tlaxcalteca y existe aún, en el lado derecho de la iglesia, la fuente bautismal; fueron sus padrinos el Conquistador Hernán Cortés y varios de sus capitanes. La entrada principal del convento ofrece una magnífica serie de arcos, y en el interior hay un pasadizo secreto, pasadizo secreto. Al lado derecho de la entrada se yergue una majestuosa torre que se estima no tiene par en América. Los altares son de estilo churrigueresco (recargado) y están decorados con pinturas de los artistas más célebres, como Cabrera, Echave, Juárez, etc. En la capilla del lado derecho existe aún el famoso púlpito desde donde se predicó, por vez primera en el Nuevo Continente, el Evangelio. El techo de la iglesia conventual muestra entrepaños decorados que forman estrellas doradas. El techo es único en toda la América Hispana. (Bajo el volcán, Capítulo X)





TLAXCALA ROYAL CHAPEL. Opposite to Francisco I Madero Park could be seen the ruins of the Royal Chapel, where the Tlaxcaltecan Senators, for first time, prayed to the Conqueror’s God. It has been left only the portico, showing the Pope’s shield, as well as those of the Mexican Pontificate and King Carlos V. History relates that the construction of the Royal Chapel was built at a cost amounting to $200,000.00. (Under the Volcano, Chapter 10)

CAPILLA REAL DE TLAXCALA. Frente al Parque Francisco I. Madero podían verse las ruinas de la Capilla Real, en donde los senadores tlaxcaltecas por vez primera oraron al Dios del Conquistador. Ha quedado sólo el pórtico en el que puede admirarse el escudo papal así como los del pontificado mexicano y del Rey Carlos V. La historia relata que la construcción de la Capilla Real se erigió con un costo que asciende a $200,000.00. (Bajo el volcán, Capítulo X)


SANTUARIO OCOTLAN IN TLAXCALA. It is a Sanctuary whose white and embellished steeples 38.7 meters high, of an overloading style, gives an imposing and majestic impression. The frontage trimmed with sacred Archangels, St Francis and the epithet of Virgin Mary statues. Its construcción is made out of carved work in perfect dimensions decorated with allegorical symbols and flowers. It was constructed on the colonial epoch. Its central altar is of an overloaded and embellished style. The most admirable is the vestry, arched, decorated with graceful carved works, prevailing the green, red, and golden colors. In the highest part inside of the cupula are carved the twelve apostles. The whole is of a singular beauty, not found in any church of the Republic. (Under the Volcano, Chapter 10)

SANTUARIO OCOTLÁN EN TLAXCALA. Es un santuario cuyos campanarios blancos y adornados, de 38.7 metros de altura y estilo recargado, producen una impresión imponente y majestuosa. La fachada, ornada con estatuas de los santos arcángeles, de San Francisco y el epíteto de la Virgen María. Su construcción se compone de madera labrada de perfectas dimensiones, decorada con símbolos alegóricos y flores. Fue construida en la época colonial. Su altar central es de estilo recargado y preciosista. Lo más admirable de la sacristía, con bóvedas, y decorada con gráciles obras labradas en las que prevalecen los colores verde, rojo y dorado. En la parte superior del interior de la cúpula están labrados los doce apóstoles. El conjunto es de una singular hermosura que no se halla en ninguna otra iglesia de la República. (Bajo el volcán, Capítulo X)

Visita!



Recientemente estuvo en Quauhnáhuac nuestro compañero Marcelo Teixeira con quien pudimos departir y hacer planes de trabajo de la Fundación Malcolm Lowry en Lisboa, Portugal.
Salve!